Qué hacer

Rutas en Porto y el Norte de Portugal

CC BY-NC-ND - Associação de Turismo do Porto e Norte, AR

CC BY-NC-ND Instituto dos Vinhos do Douro e do Porto

CC BY-NC-ND - Oficina da Natureza (agora Portugal Green Walks)

 
 
 

La riqueza cultural y del patrimonio de la región del norte de Portugal permite trazar rutas que se adaptan a todos los gustos. Partiendo de la ciudad de Porto, los amantes de la gastronomía, o quienes buscan estar cerca de la naturaleza, se sorprenderán con la belleza de la región y guardarán en su memoria vivencias únicas.

    • Historia y cultura
    • Patrimonio
    • Arquitectura
    • Gastronomía y vinos
    • Religión
    • Visitar las bodegas de Vila Nova de Gaia, donde envejece el vino de Porto.
    • Elegir una de las Rutas del Románico y embarcarse en el descubrimiento de monumentos y paisajes exuberantes.
    • Visitar la Catedral de Porto y sus claustros antes de recorrer los Caminos de Santiago. 
    • La frescura y la ligera acidez de los vinos de la región de los Vinos Verdes y la dulzura característica del vino de Porto.
    • Descubrir la tranquilidad, la riqueza del patrimonio y la gastronomía típica en los itinerarios de la Ruta del Románico.
    • El compañerismo entre los numerosos peregrinos que caminan hacia Santiago. Descanse y pernocte en los albergues de peregrinos para compartir su experiencia
    • Algunas haciendas de la región de los Vinos Verdes y de la zona de Douro exigen reserva previa.
    • Deberá reservar las visitas a los monumentos de la Ruta del Románico con una antelación mínima de tres días.
    • Para obtener más información acerca de los Caminos de Santiago, visite: http://www.caminhoportosantiago.com/

Gracias a la diversidad de paisajes y a la riqueza cultural del norte de Portugal, seguramente encontrará una ruta ideal para sus gustos. La gastronomía, la arquitectura, la naturaleza o la religión pueden ser motivos de peso para decantar la balanza sobre qué dirección tomar. Como alternativa, puede visitar los numerosos castillos de la región, especialmente en la zona fronteriza con España, o recorrer la ruta de los jardines desde el Palacio de Cristal, en la ciudad de Porto, hasta la Casa de Mateus, en Vila Real.

Porto, Douro y Vinos Verdes

La ciudad de Porto da nombre al vino portugués con mayor proyección internacional, el vino de Porto. Para recorrer algunos de los lugares de la ciudad vinculados a este vino, diríjase hacia la zona ribereña, clasificada como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Antes de llegar a la orilla del río, visite el Instituto de los Vinos de Douro y Porto (http://www.ivdp.pt), situado entre el Mercado Ferreira Borges y el Palacio de la Bolsa. En su tienda de Porto, puede degustar vinos y realizar una visita guiada a los laboratorios donde los vinos de Porto y Douro se someten a controles de calidad. Justo al lado, en el Palacio de la Bolsa, puede visitar la Sala de degustación de los vinos de Portugal. Le sorprenderá la diversidad de vinos portugueses, incluidos los producidos en la región de los Vinos Verdes.

Descienda hasta la orilla del río Douro y fíjese en las embarcaciones típicas que flotan en sus aguas. Estos barcos, conocidos como rabelos, se utilizaban para transportar el vino de la región de Douro hasta las ciudades de Porto y Vila Nova de Gaia, donde envejecía protegido de las elevadas amplitudes térmicas que se registran en la región de Douro. Embárquese en un crucero que recorre los puentes del río y contemple las muestras de la arquitectura del hierro en la ciudad: el puente de D. Maria Pia y el puente D. Luís I, que cuenta con dos plataformas.

Una vez en tierra firme, ponga rumbo hacia la zona ribereña de Gaia, donde varias empresas productoras de vino poseen sus almacenes de envejecimiento. Podrá visitar las bodegas donde reposa el vino de Porto y aprender más sobre la historia de la región de Douro. Al final de la visita, asistirá a una degustación de vinos de Porto y de Douro, que en muchas ocasiones se acompañan con bombones, quesos o frutos secos.

Aunque un recorrido por la ciudad de Porto le servirá de toma de contacto con la tradición vitícola de la región, no hay nada mejor que visitar in situ las haciendas del Douro Vinhateiro, donde las vides se cultivan en terrazas en las laderas que descienden hasta el río Douro. El paisaje es de una belleza escalofriante y ha sido clasificado como Patrimonio Mundial por la Unesco.

En la región de Douro, existen infinidad de itinerarios para conocer: puede visitar las haciendas, incluidas algunas con ejemplos interesantes de la arquitectura contemporánea; partir al descubrimiento de los núcleos de arte rupestre de Vila Nova de Foz Côa, o embarcarse en un crucero en la zona de Peso da Régua y contemplar las vides desde el río.

La ruta de los Vinos Verdes (http://rota.vinhoverde.pt) se extiende por toda la región de Minho, puesto que se trata de la mayor zona con denominación de origen para la producción de vinos de Portugal. La ruta también incluye varias ciudades históricas, como Guimarães y Braga.

Una de las características más interesantes de la región es que las vides muchas veces se utilizan como línea divisoria entre los campos de cultivo, o como decoración para porches o caminos de acceso a las haciendas.

Otra seña de identidad de la región es el cultivo de la vid en terrenos que pertenecían a casas solariegas. En Monção, en el extremo norte de la región, visite el Palacio da Brejoeira, donde se produce uno de los mejores vinos de la región, el Alvarinho.

Los vinos portugueses se aprecian mucho mejor cuando se acompañan con la gastronomía típica de la zona. Por ello, pruebe una francesinha, un bocadillo de carne y embutido típico de la ciudad de Porto; los chicharrones al estilo de Minho; el caldo verde y los distintos platos con la carne como principal protagonista de la región de Trás-os-Montes.

Ruta del Románico

¿Qué tienen en común los monasterios, las iglesias, los puentes de piedra, los castillos y las torres situados a orillas de los ríos Tâmega, Sousa y una parte del curso del Douro? El patrimonio arquitectónico románico, muy fecundo en la región, que permitió crear tres itinerarios que abarcan 58 monumentos ubicados en el norte de Portugal.

La Ruta del Románico transcurre por los valles de estos ríos: la Ruta del Valle del Sousa, con 21 monumentos, la Ruta del Valle del Tâmega, con 25 monumentos, y la Ruta del Valle del Douro, entre Castelo de Paiva y Resende, con 14 monumentos. Muchas de estas construcciones están vinculadas a la creación de la nacionalidad portuguesa, puesto que en la zona residían familias nobles que ayudaron a los primeros reyes a fundar el territorio que hoy en día ocupa Portugal.

El Monasterio de Santa Maria de Pombeiro, en Felgueiras (Ruta del Valle del Sousa) es, probablemente, el edificio más impresionante de la región. Considerado uno de los monasterios benedictinos más importantes del norte, se encuentra en la intersección de dos importantes vías medievales, aunque no por ello su paisaje ha cambiado. El monasterio continúa, a día de hoy, rodeado por los campos y los viñedos que se cultivan aquí desde el siglo XI. Por lo tanto, además de visitar el monasterio, también es posible recorrer una de las rutas de senderismo señaladas como «Vías Verdes», las cuales atraviesan una parte de una calzada romana y los caminos rurales de acceso a campos rodeados por murallas de granito.

En la ruta del Valle del Tâmega, conviene destacar el Monasterio de Santa Maria de Vila Boa do Bispo, en Marco de Canavezes, y el Monasterio de Salvador de Travanca, en Amarante, que fue uno de los principales monasterios de la región. En la Ruta del Valle del Douro, visite la Iglesia de Santa Maria Maior de Tarouquela, en Cinfães, y el Monasterio de Santa Maria de Cárquere, edificado en plena ladera de la sierra de Montemuro, en la villa de Resende.

Sin embargo, la incursión por la Ruta del Románico no solo incluye la visita a los monumentos. El norte posee una sensacional reputación por su buena comida. Por ello, no deje pasar la oportunidad de degustar el queso y los vinos producidos en las haciendas de la región (muchas de ellas permiten visitar el viñedo y la bodega con posibilidad de catar los vinos). Si pasa por Felgueiras, no hay nada como caer en la tentación del pão-de-ló de Margaride; en cambio, si visita Penafiel, saboree los típicos bolinhos de amor.

Por los caminos de Santiago

Cada año, miles de peregrinos de distintas nacionalidades recorren los Caminos de Santiago, que finalizan en la Catedral de Santiago de Compostela, en Galicia (España). Existe un entramado de caminos que atraviesan varios países europeos, entre los que se encuentra Portugal.

Los peregrinos, motivados por la devoción o, simplemente, por el desafío, pueden seguir varios itinerarios hasta la ciudad fronteriza de Valença do Minho, donde confluyen los distintos Caminos a Santiago, antes de continuar por tierras españolas a lo largo de más de 130 kilómetros.

El recorrido hasta Santiago se puede iniciar en las ciudades de Porto, Barcelos o Braga. En los últimos años, el itinerario más concurrido por los peregrinos es el que pasa por los lugares más próximos a la costa, partiendo desde la catedral de Porto y siguiendo hacia Rates (Póvoa de Varzim), Barcelos, Ponte de Lima y Valença.

Para recorrer este camino a pie, se necesitan cerca de 12 días. Sin embargo, también puede hacerlo en bicicleta BTT (cerca de 3 días) o en coche, deteniéndose en algunos lugares de peregrinación. No olvide saludar a los peregrinos con los que se encuentre: es fácil identificarlos por la concha que suelen llevar en la mochila o en el pecho.

Como alternativa, puede dirigirse hasta Santiago de Compostela siguiendo un trayecto más interior, que pasa por Guimarães, Braga, Barcelos y Ponte de Lima. Cuenta la leyenda que el Apóstol Santiago pasó por Guimarães y colocó una imagen de la Virgen María en un templo que antaño se ubicaba en la actual Plaza de Santiago.

El Caminho da Geira es, posiblemente, la ruta más hermosa de Portugal hacia Santiago, puesto que atraviesa una parte del Parque Nacional Peneda-Gerês. Tiene su inicio en Terras do Bouro, al lado de la albufera de Caniçada, y sigue una antigua calzada romana. Por este camino, es posible observar murallas, puentes y varios marcos miliarios a lo largo de sus cerca de 30 kilómetros. 

Cómo llegar

Existen varios enlaces directos a la ciudad de Porto. Si opta por una aerolínea de bajo coste, dispone de conexiones desde Londres (Stansted y Gatwick), Birmingham, París (Beauvais, Orly, Vatry y Charles de Gaulle), Marsella, Dole, Lille, Estrasburgo, Tours, St. Etienne, Burdeos, Lyon, Nantes, Madrid, Barcelona (El Prat), Valencia, Milán (Bergamo), Roma (Ciampino), Bruselas (Charleroi y Zaventem), Eindhoven, Maastricht, Ámsterdam, Ginebra, Basilea/Mulhouse, Dortmund, Frankfurt (Hahn), Karlsruhe (Baden), Nuremberg, Hamburgo (Lübeck), Múnich (Memmingen) y Düsseldorf (Weeze).

En verano, existen aerolíneas de bajo coste que vuelan desde Liverpool, Dublín, Bolonia, Toulouse, Clermont–Ferrand, Carcasona, La Rochelle, Limoges, Rennes, Las Palmas, Palma de Mallorca, Tenerife y Bremen.

En cuanto a las aerolíneas tradicionales, puede viajar a Porto desde Londres (Gatwick y Heathrow), Madrid, Barcelona, Múnich, Frankfurt, París (Orly), Caracas, Ginebra, Luxemburgo, Ámsterdam, Milán (Malpensa), Zúrich, Nueva York, São Paulo, Río de Janeiro, Bruselas (Zaventem), Roma (Fiumicino), Toronto y Luanda. En verano, también puede hacerlo desde Montreal, Brest y Brive.

Desde el Aeropuerto Internacional Francisco Sá Carneiro, puede acceder al metro: la línea E lo transportará hasta el centro de la ciudad en apenas 30 minutos. 

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