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Recorridos por el Alto Tâmega

CC BY-NC-ND - Vidago Palace Hotel CC BY-NC-ND - Vidago Palace Hotel

CC BY-NC-ND - Município de Chaves CC BY-NC-ND - Município de Chaves

 
 

Hay más ríos que el Tâmega, aguas termales, vestigios de la ocupación del pueblo romano y minas desactivadas por explorar. Hay también un pueblo que recibe a los visitantes de forma calurosa y está siempre disponible para compartir sus tradiciones, las gastronómicas incluidas.

    • Historia y cultura
    • Patrimonio
    • Aire libre
    • Naturaleza
    • Gastronomía y Vinos
    • Recorrer el centro histórico de Chaves en un paseo que termina en el puente más icónico de la región, el puente de Trajano.
    • Visitar el Centro Interpretativo de Tresminas y las galerías subterráneas de las minas donde se extraían varios metales, como el oro.
    • Descubrir los vestigios de la ocupación de los pueblos de la Edad del Hierro en Boticas.
    • Probar los embutidos y el pan típico de la región, acompañado por un vaso de vino producido en la región de Valpaços.
    • Retroceder al ambiente de la Belle Époque a través de una visita al Palace Hotel en Vidago.
    • Relajarte en las termas de Chaves o pasar un día en el SPA en Pedras Salgadas.
    • Hacer un recorrido peatonal en Vieira do Minho que te lleva a atravesar el Tâmega a través de un puente de acero.
    • La región del Alto Tâmega se caracteriza por inviernos rigurosos y veranos cálidos, por eso es esencial llevar ropa de abrigo en invierno y protección solar en verano.
    • Ribeira de Pena es un municipio donde es posible practicar actividades radicales, tanto en el río Poio, como en el Pena Aventura Park, donde podrá realizar un descenso en el mayor cable suspendido del mundo (tiene cerca de 1.500 metros).
    • Montalegre tiene numerosas tradiciones, pero la principal es la “Feira do Fumeiro”, donde podrás probar los mejores embutidos de la región. Se celebra a finales de enero.

Chaves, Valpaços, Vila Pouca de Aguiar, Ribeira de Pena, Boticas y Montalegre. Estos son los municipios que recorrerás cuando vengas a descubrir el Alto Tâmega. Por estas tierras más o menos cercanas a la frontera española, hay un patrimonio secular enorme, sierras, valles, las aguas cristalinas de los ríos Tâmega, Cávado y Rabaçal y una óptima gastronomía. 

Chaves y Valpaços: Patrimonio y gastronomía

En Chaves es imposible no fijarse en las marcas que dejó el pueblo romano en la ciudad. El puente de Trajano, que une las orillas del río Tâmega, es el mayor ejemplo de la herencia romana y también la obra maestra de la ciudad. Con sus arcos de medio punto de granito, que se reflejan en el agua del Tâmega, este es un paisaje que llevarás como recuerdo de la ciudad.

Fueron también los romanos, admiradores de los poderes de las aguas termales, los que reconocieron la calidad de los manantiales termales de Chaves. Las aguas calientes nacen a una temperatura de cerca de 73ºC y aún hoy son famosas. El complejo termal de Chaves se sitúa en la orilla derecha del Tâmega y ofrece varios programas de bienestar, indicados para diversas patologías reumáticas, óseas, entre otras.

Debido a la proximidad de la frontera española, durante varios siglos, Chaves fue un lugar de gran importancia desde el punto de vista estratégico-militar. Así, no sorprende saber que en la Edad Media Chaves estaba rodeada de murallas que servían de protección contra los pueblos invasores y el castillo tenía un papel determinante en la defensa de la población.

De esta herencia medieval nos quedan la Torre del Homenaje y una muralla del castillo. Desde la alta Torre del Homenaje (son 28 metros de altura) se vislumbra toda la ciudad, por eso es un punto ideal para tener una vista panorámica de la ciudad. También en la Torre podrás visitar el Museo Militar que expone armas, uniformes, planos militares, entre otros artefactos desde la Edad Media hasta la actualidad. En el interior de las murallas puedes pasear por las estrechas Vías Augustas del antiguo barrio medieval, donde se amontonan balcones de vivos colores. Otro de los lugares ineludibles en el centro histórico de Chaves es la Plaza de Camões, donde se sitúa un palacete del siglo XIX que hoy sirve de edificio del ayuntamiento, la iglesia parroquial de Santa María Mayor, de estilo románico y la Iglesia de la Misericordia, de estilo barroco.

Si te gusta el arte contemporáneo, visita el museo Nadir Afonso, arquitecto y pintor nacido en Chaves. El museo expone documentos, libros y borradores personales del pintor y fue diseñado por el arquitecto Siza Vieira, ganador del importante premio Pritzker.

Además de la riqueza de patrimonio, Chaves es también un lugar donde se puede probar la mejor gastronomía transmontana. El jamón y los pasteles de Chaves, un hojaldre relleno de carne picada, tiene fama nacional. Además de estos manjares está también, el folar salgado (una tarta salada rellena de embutidos), el cerdo bísaro, el cabrito, la ternera y el cocido a la transmontana. Para los amantes del pescado, las truchas rellenas son un plato muy popular.

A cerca de 15 minutos de Chaves se sitúa la villa Vidago, famosa por su agua mineral y fuentes termales. Es también una excelente opción para pernoctar. El lujoso Vidago Palace Hotel es un palacio de principios del siglo XX convertido en hotel. Después de 4 años de remodelaciones, el hotel añadió un campo de golf y un spa diseñado por el arquitecto portugués Siza Vieira, que ofrece tratamientos, masajes, sauna, gimnasio y piscina.

Si eres amante de los vinos y la gastronomía, Valpaços es una ciudad ineludible. Situada en una zona de planicie y rica en recursos hidrográficos, la agricultura es una actividad con enorme peso en la economía de Valpaços, especialmente la producción de cerezas, almendra, aceite, castaña y vino.

El vino de Valpaços ya era famoso en el período romano. Prueba de ello son los 21 lagares excavados en la roca que se encuentran en la localidad de Santa Valha y que habrían sido utilizados para prensar uvas. El paso del período romano a la actualidad se hace en la Casa del Vino, en Valpaços. Aquí podrás conocer toda la historia de la cultura del vino en el municipio a través de equipamientos interactivos.

Cerca de la Casa del Vino se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de la Salud, donde es posible tener una vista panorámica sobre la planicie de Valpaços. Pero la que está considerada, por los lugareños, la mejor vista de la región, está situada en la localidad de Vales, más concretamente en la cima de la Sierra de Santa Comba. Desde el mirador se vislumbra el paisaje más amplio de la región de Trás-os-Montes: se divisan los distritos de Vila Real y Bragança e incluso las montañas más altas de la región española de Castilla y León.

En el patrimonio religioso del municipio de Valpaços destacan: la iglesia imponente de San Nicolás en Carrazedo de Montenegro; la iglesia parroquial de Valpaços y la iglesia parroquial de Possacos, con origen en el siglo XVII.

Si deseas un día relajado, aprovecha el arenal de la playa fluvial de Rabaçal, en Possacos, para descansar. La playa tiene varios servicios de apoyo, como baños, restaurante y zona de ocio. Nuestra sugerencia es que hagas un picnic en el área recreativa: elige algunos embutidos, fruta, pan de centeno, vino de la región y el famoso folar de Valpaços (un pan relleno con carne de cerdo y embutidos, muy típico en Pascua).

Naturaleza y aguas cristalinas

Prepárate para entrar en contacto con la naturaleza cuando visites la región de Vila Pouca de Aguiar. Comenzamos por el elemento agua: a cerca de cuatro kilómetros de Vila Pouca de Aguiar se sitúa el embalse de Falperra, una zona de descanso y ocio con excelentes condiciones para la práctica de deportes náuticos.

Además de utilizarse para el ocio, el agua también puede curar. Para aprovechar la calidad de las aguas termales de la región visita el Pedras Salgadas Spa & Nature Park, para un tratamiento o masaje. A principios del siglo XX estas aguas termales eran frecuentadas por varios aristócratas, incluido el rey D. Carlos, y estaban consideradas las mejores estancias termales de Portugal. El Pedras Salgadas Spa & Nature Park posee también 3 “tree-houses”, casas que se integran en los árboles del parque y donde podrás ver las estrellas antes de dormirte.

En la zona de Pedras Salgadas podrás también descubrir la equitación terapéutica en el Centro Hípico de Pedras Salgadas. La actividad ecuestre en la villa es antigua, y este espacio con capacidad para 32 boxes y con uno de los mejores pisos de Europa, fue el lugar escogido para desarrollar un proyecto de Hipoterapia.

Y después del agua, ¿qué te parece descubrir lo que está bajo tierra? Podrás hacerlo en la aldea de Tresminas. Te sorprenderá saber que estas eran unas de las minas que suministraban el oro usado para acuñar moneda durante el período romano. Además de oro se explotaban otros minerales, como la plata y el plomo. La herencia de esta explotación minera es un complejo sistema de galerías subterráneas que se pueden visitar.

En el centro de la aldea de Tresminas puedes visitar el Centro Interpretativo de Tresminas, donde podrás ver las exposiciones no solo sobre el patrimonio romano y minero de la región, sino también sobre el patrimonio natural, especialmente rico en fauna y flora. Desde el Centro Interpretativo de Tresminas es desde donde salen las visitas guiadas a las galerías subterráneas.

El contacto con la naturaleza persiste cuando visitas el Parque Forestal de Vila Pouca de Aguiar y la Mata da Carvalhosa, un espacio verde compuesto por varias especies de flora, incluidos algunos árboles con más de 30 metros de altura. Hay también un área recreativa, zona de descanso y recorridos señalizados para hacer a pie.

Deja los árboles y prepárate para subir a la cima del Castillo de Aguiar, en la localidad de Telões. Desde aquí se comenzó a constituir la tierra de Aguiar y, posteriormente, el municipio de Vila Pouca de Aguiar. Los orígenes del castillo se remontan a los siglos XI y XII y tuvo un papel muy importante en la independencia del Condado Portucalense.

Desde Vila Pouca de Aguiar, en el corazón de Trás-os-Montes, sigue hacia Ribeira de Pena, un municipio situado en una zona de transición entre Minho y Trás-os-Montes. Aquí el paisaje es verde, gracias a los distintos ríos que atraviesan la región, por eso un chapuzón en aguas cristalinas está asegurado.

En Ribeira de Pena comienza por visitar la iglesia del Divino Salvador. La iglesia fue construida en 1793, por eso son varios los elementos de la arquitectura del Barroco que se pueden observar. Después de la visita a la iglesia podrás realizar una caminata: el recorrido “Caminho do Abade” comienza justo en la plaza de la iglesia y tiene 6 kilómetros.

Por un camino de calzada dejarás el entorno urbano y te dirigirás a la aldea de Friúme, no sin antes parar unos minutos en un mirador para contemplar las vistas panorámicas sobre el valle del río Tâmega. En la aldea de Friúme podrás visitar la Casa de Camilo, donde el escritor Camilo Castelo Branco, uno de los más importantes escritores portugueses del siglo XIX, vivió durante dos años.

El reocorrido sigue ahora paralelo al río Tâmega en dirección a la aldea de Santo Aleixo de Além Tâmega. Para llegar a la aldea tendrás que cruzar el Tâmega a través del Puente de Arame, una ingeniosa construcción suspendida hecha con madera y acero y uno de los principales monumentos del municipio de Ribeira de Pena. El “Caminho do Abade” termina junto a la iglesia parroquial de Santo Aleixo de Além Tâmega, aldea donde podrás observar algunas casas solariegas, en su mayoría de los siglos XVII y XVIII.

Después de mirar al río Tâmega, durante la caminata, llega el momento de darse un chapuzón. Dirígete a la aldea de Cerva y cambia el Tâmega por el río Poio, donde se encuentra la cascada de Cai d'Alto y una laguna de agua cristalina que reclama un chapuzón. Si eres adepto de los deportes de aventura te gustará saber que el río Poio es muy utilizado para hacer descenso de cañones y piragüismo.

Después del baño descubre la pequeña aldea de Alvite y el puente de posible origen romano que cruza el río Poio. Sigue después hacia la aldea de Limões, tradicionalmente vinculada al trabajo agrícola y del lino. Por esa razón fue instituido el Centro de Interpretación – Museo del Lino - donde se pueden observar las diferentes fases del trabajo artesanal del lino, desde la siembra a la prenda final. La aldea de Limões posee también un núcleo de casas de piedra tallada, mayoritariamente construidas en los siglos XVII y XVIII, que vale la pena visitar.

No dejes el municipio de Ribeira de Pena sin probar el caldo verde (una sopa hecha a base de patata y col), la broa de milho (un pan típico hecho con harina de maíz), las truchas del río, o el cabrito o vitela asados. Pero el plato más tradicional de Ribeira de Pena es los “milhos”, un manjar hecho con maíz triturado que después se cuece durante varias horas con carne de vaca, gallina o cerdo.

Boticas y Montalegre: secretos de las montañas

Estas son tierras de montaña. La agricultura y el pastoreo son las principales actividades económicas para estas gentes moldeadas por el invierno riguroso y por el verano cálido. Pero no por ello son menos afables y hospitalarias.

Es una tierra de fuertes tradiciones gastronómicas, especialmente por la producción de ganado bovino de raza barrosana. Esta raza autóctona incluso fue clasificada como denominación de origen protegida. Así, en los restaurantes de Boticas y Montalegre sugerimos que pruebes la “posta à barrosã”, simplemente un pedazo de carne a la parrilla aliñado con sal.

Además de las delicias gastronómicas, los municipios de Boticas y Montalegre tienen un vasto patrimonio cultural y paisajístico para conocer.

Si eres amante del arte, dirígete a Boticas y visita el CEDIEC – Centro Europeo de Documentación e Interpretación de la Escultura Castreña - que tiene como función el fomento de las expresiones artísticas protohistóricas del noroeste peninsular.

Aquí podrás observar muelas, monedas y armas usadas por los primeros pueblos que habitaron esta zona. Fuera del museo, en la plaza del ayuntamiento, podrás observar la réplica de la estatua de uno de los guerreros galaicos, encontrados en el castro Outeiro do Lesenho, un poblado de la Edad del Hierro, considerado el más importante castro lusitano en Portugal. Este se sitúa en São Salvador de Viveiro y puede visitarse de manera autónoma (consigue una audioguía gratuita en el Ayuntamiento de Boticas antes de la visita) o a través de visitas guiadas organizadas por el CEDIEC.

El Parque Arqueológico de Vale do Terva (PAVT), ubicado en las localidades de Ardãos y Bobadela, y de Sapiãos, es otro lugar que no podrán perderse los amantes del arte y la historia. Este parque arqueológico preserva el patrimonio histórico-arqueológico y etnográfico de la región, y tiene como edificio base, el Centro Interpretativo PAVT en Bobadela. Aquí podrás obtener toda la información para descubrir el PAVT de manera autónoma, y también visitar la exposición permanente compuesta por expolio arqueológico, especies vegetales, fotografías, entre otros.

En el municipio de Boticas, el salto entre la Prehistoria y la edad contemporánea es corto, ya que en el Centro de Artes Nadir Afonso, uno de los más importantes pintores contemporáneos portugueses, podrás observar decenas de obras del artista y acceder a una biblioteca sobre temáticas vinculadas a la pintura.

Después de la cultura, llega la hora de entrar en contacto con la naturaleza en el “Boticas Parque– Natureza e Biodiversidade”, que abarca las localidades de Beça, Vilar y Codesso. Este espacio, con aproximadamente 60 hectáreas, sirve para proteger la fauna y la flora autóctonas que se pueden observar con recorridos peatonales señalizados. Hay también un mariposario en el que viven varias especies de mariposas.

Después de relajarte en contacto con la naturaleza, regresa a la historia pasando por la villa de Montalegre. Dirígete al castillo, construido en el s. XIII sobre restos de una fortificación más antigua. Desde aquí tendrás una imagen panorámica sobre la región, incluida una vista privilegiada sobre la sierra de Larouco.

Sigue hacia el Eco-museo de Barroso – Espacio Padre Fontes, que es la sede del eco-museo (existen otros núcleos visitables en el municipio). Aquí podrás conocer las tradiciones y patrimonio de la región y visitar la huerta pedagógica que hace las delicias de los más jóvenes. En la tienda del eco-museo, podrás comprar artesanía local: cerámica, capas de burel (un tejido muy resistente al frío y la lluvia), zuecos y vestuario de lino y lana.

Después, dirígete al área recreativa de Senhor da Piedade para un picnic con los mejores productos de la región: embutidos, como el chorizo y el jamón, acompañados por un pan de centeno.

Sigue hacia la aldea comunitaria de Pitões das Júnias, ya en el Parque Nacional de Peneda-Gerês. Aquí podrás admirar la cascada de cerca de 30 metros y el Monasterio de Santa Maria das Júnias. El monasterio solo es accesible a pie, y en la actualidad tan solo quedan ruinas, pero merece la pena ir a descubrir este edificio que perteneció a la orden del Císter. También se puede observar la fachada de la iglesia, el dormitorio de los monjes y también el espacio de la cocina y su chimenea.

Termina el día con una reconfortante comida: puedes  escoger entre ternera asada o “cozido à barrosã”, compuesto de embutidos y carne de ternera y acompañado de patatas, alubias cocidas y coles. De postre, un plato de arroz con leche o natillas serán buenas opciones.

How to get there

Hay varias conexiones directas hacia la ciudad de Porto. Si optas por una de bajo coste, hay opciones desde Londres (Stansted y Gatwick), Birmingham, París (Beauvais, Orly, Vatry y Charles de Gaulle), Marsella, Dole, Lille, Estrasburgo, Tours, St. Etienne, Burdeos, Lyon, Nantes, Madrid, Barcelona El Prat, Valencia, Milán Bérgamo, Roma Ciampino, Bruselas (Charleroi y Zaventem), Eindhoven, Maastricht, Ámsterdam, Ginebra, Basilea/Mulhouse, Dortmund,  Frankfurt Hahn, Karlsruhe Baden, Núremberg, Hamburgo Lübeck , Múnich Memmingen y Dusseldorf Weeze.

En verano, hay compañías low cost que vuelan desde Liverpool, Dublín, Boloña, Toulouse, Clermont Ferrand, Carcasona, La Rochelle,  Limoges, Rennes, Las Palmas, Palma de Mallorca, Tenerife y Bremen.

En las compañías tradicionales puedes viajar hacia Porto desde Londres (Gatwick y Heathrow), Madrid, Barcelona, Múnich, Frankfurt, y París Orly, Caracas, Ginebra, Luxemburgo, Ámsterdam, Milán Malpensa, Luanda, Zúrich, Nueva York, Sao Paulo, Río de Janeiro, Bruselas Zaventem, Roma Fiumicino, Toronto, y Luanda. En verano, puede también hacerlo desde Montreal, Menorca, Brest y Brive.

La región del Alto Tâmega es fácilmente accesible desde Porto. El coche será el medio de transporte más cómodo para descubrir la región del Alto Tâmega: desde la A4 y después utilizando la A7 o la A24 podrás llegar a la ciudad de Chaves en cerca de 1 hora y 30 minutos.

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