Geoparque de Arouca

El Geoparque Arouca es un territorio de aventuras. En él podrá caminar, descender en barco un río, zambullirse en la historia del planeta hasta la época de los trilobites y probar las delicias de la carne arouquesa y los dulces confeccionados por las monjas.

CC BY-NC-ND AGA_Associação Geoparque Arouca

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Esta tierra antes fue mar. Sumergida, fue hogar de animales gigantes y enigmáticos del Paleozoico. Hoy en día, los fósiles con millones de años son una de las muchas riquezas del Geoparque Arouca.

Por qué ir

  • Paisaje natural
  • Aire libre
  • Gastronomía

Existen infinidad de rutas turísticas que lo llevarán a descubrir pueblos tradicionales, imponentes cascadas, rebaños de cabras y ovejas, o vacadas de raza arouquesa ―una de las carnes más codiciadas de Portugal― que pacen libres por sus montañas. Atrévase también a vivir la aventura de descender el río Paiva en una canoa o un kayak. Para reponer energías, deléitese con la gastronomía local y los dulces de los conventos.

Aventura en el río o en tierra

Integrado en la Red Europea de Geoparques de la Unesco, el Geoparque de Arouca, en el nordeste del distrito de Aveiro, ocupa 327 kilómetros cuadrados. En ellos se distribuyen 41 geositios, es decir, lugares con interés geológico. Un auténtico museo geológico rodeado por las sierras de Freita, Arada y Montemuro.

Con sierras, ríos y paisajes que cortan la respiración, tampoco faltan alternativas para explorar la naturaleza. Existen diversas rutas de senderismo que combinan el placer de caminar con el descubrimiento de lugares de interés geológico e histórico. De camino, se encontrará con pueblos asentados en terrazas con tejados de cañas y pizarra (por ejemplo Alvarenga, Noninha, Janarde y Meitriz); casas de esquisto y granito; pajares, eras y molinos; laderas empinadas y profundos valles.

En pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial, fueron muchos los que anduvieron por aquí, piqueta en mano, en busca del «oro negro» ―el wolframio― que les permitiese ganar dinero de forma fácil. Una especie de «fiebre del oro» arouquesa.

Desde la Ruta del Oro Negro, que pasa por las antiguas minas de wolframio, a la Ruta del Esquisto (16 kilómetros en circuito), con vistas a la cascada de Aguieiras, son múltiples las opciones puestas a disposición de cualquiera que desee explorar elementos históricos y científicos, al mismo tiempo que ejercita el cuerpo.

Necesita saber

  • Arouca se sitúa a unos 70 kilómetros al sur de Porto, a una hora de distancia en coche.
  • Arouca se localiza en el extremo noreste del distrito de Aveiro.
  • La Asociación Geoparque Arouca puede proporcionar monitores para el acompañamiento de grupos (mínimo, ocho personas).
  • El Monasterio de Arouca se sitúa en la Avenida 25 de Abril, en el Largo de Santa Mafalda, 4540-108, Arouca.

Si busca emociones más fuertes, aproveche las ofertas de las distintas empresas especializadas en deportes extremos. En el Paiva, el río más caudaloso de Arouca, existe una playa fluvial, si bien los más aventureros pueden abandonar tierra firme y experimentar nuevas sensaciones en sus aguas bravas.

El Paiva, uno de los ríos menos contaminados de Europa, constituye todo un reclamo para los amantes del rafting, el barranquismo, el piragüismo, o el canoa-raft. Los rápidos del Paiva hacen del descenso una descarga de adrenalina inolvidable.

La sierra de Freita es el origen de una gran red hidrográfica formada por varios ríos y arroyos. La proximidad del mar ―a 30 kilómetros de distancia en línea recta― y la gran altitud de la sierra de Freita (con picos que superan los mil metros) se combinan para que esta sea una zona de frecuentes lluvias y nieblas densas.
Este microclima alimenta los ríos y los arroyos de la sierra de Freita, algo que la convierte en la zona del país con la mayor concentración de lugares adecuados para la práctica de estos deportes.

El geoparque ofrece también un terreno favorable para la práctica de ciclismo de montaña, escalada y arborismo.

Con un poco de suerte, en sus paseos por Arouca, podrá ver cómo el ganado regresa solo, al final del día, a los pueblos. Podrá ver también especies poco habituales: en la fauna, el lobo ibérico, el jabalí o el gato montés, entre otros; en la flora, el acebo.

Qué hacer

  • Disfrute de una de las rutas turísticas del Geoparque Arouca, con programas de visitas de dos días (una noche) y tres días (dos noches). Elija la opción que más le convenga: «Viaje Cultural», «Sentir la naturaleza», «En busca del saber», «Aventúrese en el Geoparque», «Sabores del Geoparque» y «Al descubrimiento de los geositios».
  • Practique deportes extremos en tierra firme o en las aguas cristalinas del río Paiva, uno de los menos contaminados de Europa.

Fenómenos raros

Desde los icnofósiles del Valle de Paiva a las piedras boroas de Junqueiro (nombre que reciben a consecuencia de su aspecto, puesto que son dos bloques de granito con la forma de un pan de maíz), el patrimonio geológico de Arouca es riquísimo.
En Canelas, encontrará fósiles de algunas de las mayores y más raras ―incluso únicas― especies del mundo.

Los trilobites vivieron en la Tierra durante más de 280 millones años, hasta que desaparecieron hace 250 millones de años, antes de la era de los dinosaurios. Vivían en aguas profundas o superficiales y dominaron la fauna del planeta durante el Paleozoico.

El Centro de Interpretación Geológica de Canelas, que encontrará en la Ruta del Esquisto, es un museo que alberga una importante colección de fósiles de trilobites gigantes. En este museo se encuentra fosilizado el trilobites de mayor envergadura que se ha encontrado en el mundo.

Sin embargo, existen otros fenómenos geológicos que convierten a Arouca en un caso excepcional en el mundo. Las piedras parideiras son piedras que «paren» otras piedras. En realidad, el efecto de la erosión es el que hace que estas piedras se desprendan de la piedra matriz. Se encuentran en plena sierra de Freita, cerca de Castanheira.

En Castanheira, desde un mirador, es posible observar una enorme caída de agua en el río Caima. Con más de 60 metros de altura, característica que la convierte en uno de los saltos de agua más altos de Europa, Frecha da Mizarela es uno de los lugares de visita obligada en el Geoparque de Arouca. Además, las escarpas de Mizarela invitan a la escalada.

Prosiga su viaje por la historia y deténgase en el siglo X. Contemple la iglesia (fíjese en la sillería tallada y en el órgano de tubos), el Coro de las Monjas, los claustros y el riquísimo Museo de Arte Sacro, en el que se custodian objetos de culto, vestimentas, muebles, joyas, manuscritos litúrgicos y piezas raras.

Le gustará

  • Descubrir fenómenos geológicos poco frecuentes, como las piedras parideiras.
  • Degustar la cocina regional, elaborada con la calma que la naturaleza exige.

Los secretos del Monasterio

Existen dos platos esenciales en Arouca: la ternera arouquesa y el cabrito de Gralheira, asado en horno de leña. El vino verde regional es el acompañante perfecto.
La carne típica de la región, que procede de animales de la raza arouquesa, posee denominación de origen protegida y está certificada.
Este ganado se cría en libertad en las laderas de la montaña. Su alimentación ―a base de la vegetación pura de las laderas― es fundamental para la obtención de la calidad de la carne, tierna y con un sabor que lleva a muchas personas a acercarse a Arouca solo para probarla.

Ternera asada, babilla arouquesa, costilla arouquesa y bistec de Alvarenga son solo algunos de los platos tradicionales habituales en muchos de los restaurantes de calidad que existen en Arouca.

Sin embargo, los placeres para el paladar no finalizan en el plato principal. Las monjas del Monasterio de Arouca han dado a la región diversos manjares dulces, cuya receta de elaboración es todavía secreta. Castañas dulces, manjar de língua, barrigas de freira, roscas y puros de almendra, morcillas dulces y bolas de S. Bernardo forman parte de la pastelería de las monjas de Arouca.

Los postres tradicionales tampoco se quedan atrás: pão-de-ló, cavacas y rosquillas.

Cómo llegar

Existen varios enlaces directos a la ciudad de Porto. Si opta por una aerolínea de bajo coste, dispone de conexiones desde Londres (Stansted y Gatwick), Birmingham, París (Beauvais, Orly, Vatry y Charles de Gaulle), Marsella, Dole, Lille, Estrasburgo, Tours, St. Etienne, Burdeos, Lyon, Nantes, Madrid, Barcelona (El Prat), Valencia, Milán (Bergamo), Roma (Ciampino), Bruselas (Charleroi y Zaventem), Eindhoven, Maastricht, Ámsterdam, Ginebra, Basilea/Mulhouse, Dortmund, Frankfurt (Hahn), Karlsruhe (Baden), Nuremberg, Hamburgo (Lübeck), Múnich (Memmingen) y Düsseldorf (Weeze).

En verano, existen aerolíneas de bajo coste que vuelan desde Liverpool, Dublín, Bolonia, Toulouse, Clermont–Ferrand, Carcasona, La Rochelle, Limoges, Rennes, Las Palmas, Palma de Mallorca, Tenerife y Bremen.

En cuanto a las aerolíneas tradicionales, puede viajar a Porto desde Londres (Gatwick y Heathrow), Madrid, Barcelona, Múnich, Frankfurt, París (Orly), Caracas, Ginebra, Luxemburgo, Ámsterdam, Milán (Malpensa), Zúrich, Nueva York, São Paulo, Río de Janeiro, Bruselas (Zaventem), Roma (Fiumicino), Toronto y Luanda. En verano, también puede hacerlo desde Montreal, Brest y Brive.

Desde Porto, en coche, deberá circular por la A1 y tomar la salida en dirección Arouca/Feira/S. João da Madeira/Vale de Cambra. A continuación, pasará por Nogueira do Cravo, Carregosa y Chão de Ave hasta llegar a Arouca.

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