Existen buenas razones para visitar Guimarães

La visita a Guimarães vale la pena por su centro histórico, las casitas desvencijadas y los edificios medievales. En 2001 fue reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, por la maravillosa forma en que sus gentes reciben a quien visita esta ciudad única.  

Associação de Turismo do Porto CC BY-NC-SA

Associação de Turismo do Porto CC BY-NC-SA

Associação de Turismo do Porto CC BY-NC-SA

 
 
 

A lo largo de este año, más de 600 espectáculos e intervenciones artísticas otorgarán un nuevo espíritu a la ciudad, que se transformó en punto de encuentro de creadores y creaciones, mostrando la diversidad cultural que caracteriza a Europa.

Por qué ir

  • Cultura
  • Patrimonio
  • Historia
  • Gastronomía y vinos
  • Compras

El programa incluye música, cine, fotografía, artes plásticas, arquitectura, literatura, pensamiento, teatro, danza y arte callejero. Los espectáculos han sido organizados en cuatro tiempos, correspondientes a las cuatro estaciones del año. La idea consiste en que los visitantes puedan vivir la ciudad de cuatro formas diferentes.

De julio a septiembre, durante el Tiempo para sentir, habrá muchos espectáculos al aire libre, para disfrutar plenamente de los espacios abiertos y del buen tiempo, de día y de noche. De septiembre a diciembre será el Tiempo para renacer y entender lo que ha sucedido a lo largo del año, con iniciativas que pretenden provocar la reflexión y el entendimiento de una ciudad nueva y transformada.Guimarães es una ciudad llena de energía creativa, pero es también un archivo histórico vivo.

Necesita saber

  • Guimarães tiene más de 160.000 habitantes y es una de las ciudades más jóvenes de Europa: la mitad de sus habitantes tiene menos de 30 años. 

Aquí nació Portugal

Cuando visite Guimarães sabrá que fue aquí donde Portugal nació como país independiente, en 1143, y donde vivió su primer rey, D. Afonso Henriques.

Fue dentro del castillo medieval donde nació Afonso Henriques, y a la vista de sus altas torres y murallas venció a los ejércitos de su madre, en 1128. Aclamado heredero del Condado Portucalense por los guerreros del Miño, este príncipe, del que las crónicas atestiguan que era muy bello, fue el primer rey de Portugal.

La colina del castillo ‒así como la iglesia de Nossa Senhora da Oliveira y el Padrão do Salado‒ es, por ello, un lugar de visita obligatoria.

Le gustará

  • La riqueza y los sabores de la gastronomía de la región del Miño.
  • Visitar las tiendas de artesanía existentes en el centro histórico, las cuales tienen excelentes recuerdos para llevar a los amigos.

 

El recorrido por los principales puntos históricos de la ciudad se puede hacer tranquilamente a pie. Como punto de salida para su paseo, le sugerimos la plaza de Nossa Senhora da Oliveira, en el corazón de la ciudad, donde se alza la impresionante iglesia de la Colegiada de Guimarães (desde donde partió hacia Roma Pedro Hispano, que, con el nombre de Juan XXI, sería el único papa portugués de la historia de la Iglesia) y el hermoso claustro incluido en el Museo Alberto Sampaio.

En el centro histórico preste atención al carácter auténtico de los elegantes balcones de hierro, a los saledizos y cobertizos de granito, a los perfiles de las torres almenadas de las casas señoriales, a los arcos que conectan las calles estrechas, a las losas del suelo alisado por los siglos y a la frescura de los claustros.

Parece un escenario medieval, ¿no es cierto? No deje de visitar el Palacio de los Duques de Bragança ‒una majestuosa casa señorial del s. XV, clasificada como monumento nacional‒, el convento de Santo António dos Capuchos ‒edificado en plena Colina Sagrada en el s. XVII‒, y el Palacio de Vila Flor ‒un edificio del s. XVIII que actualmente integra el centro cultural con el mismo nombre.

Qué hacer

  • Visite el Palacio de los Duques de Bragança, que abre diariamente de 10 a 18 horas y cuya entrada es gratuita los domingos por la mañana.
  • Suba a la montaña de Penha en el teleférico. El billete de ida y vuelta para un adulto cuesta 4,3 euros, pero hay descuentos para grupos.

 

En el Largo de Toural, una de las plazas más centrales e importantes de la ciudad, podrá respirar la atmósfera única que se vive en Guimarães.

Para otra visión de la ciudad, suba en el teleférico al monte da Penha, donde le espera uno de los más bellos panoramas del norte de Portugal.

Para almorzar o cenar, puede elegir uno de los numerosos restaurantes típicos o uno de los nuevos proyectos de cocina de autor que nacieron en la ciudad. Ambos trabajan la cocina tradicional y convencen a los paladares más exigentes.

Pruebe el naco à conquistador ‒carne de cadera acompañada de los mejores productos de la región‒ o los tradicionales rojões ‒pequeños pedazos de carne de cerdo‒ al estilo Miño y termine su comida con la repostería conventual, las tortas y el tocinillo de cielo. Para beber, pida un buen vino verde de la región.

Cómo llegar

Hasta Porto, existen vuelos low cost; por ejemplo: desde Londres (Stansted y Gatwick), París (Beauvais, Orly, Vatry y Charles de Gaulle), Marsella, Lille, Tours, St. Etienne, Bolonia, Burdeos, Lyon, Toulouse, Madrid, Barcelona El Prat, Tenerife, Valencia y Palma de Mallorca.

En verano también hay compañías low cost que vuelan desde Liverpool, Las Palmas, Carcassonne, Rodez y Nantes.

Existen conexiones aéreas a partir de Londres con tarifas normales: Gatwick, Madrid, Barcelona y Paris Orly.

Desde el aeropuerto internacional Francisco Sá Carneiro, la mejor forma de llegar al centro de la ciudad de Porto es en metro. El viaje dura alrededor de 30 minutos.

De Porto a Guimarães se llega en aproximadamente 30 minutos por las autopistas A7 y A3.

Be inspired

Choose your journey, find new places, have some fun and create memories for a lifetime.

Sepa más

Artículos relacionados

Minho de aventuras

Sepa más

Minho devoto

Sepa más

Historical cities and villages in the north of Portugal

Sepa más