En la tierra de los caballos salvajes (sierra de Soajo)

En medio del Parque Nacional Peneda-Gêres, la sierra de Soajo presenta uno de los paisajes más singulares del norte de Portugal, donde los tradicionales hórreos otean el horizonte. Un paseo por la tierra de los caballos salvajes agudizará sus sentidos con los colores de la sierra, el aroma de los brezos y el sonido de los animales que viven en libertad en estas tierras.   

CC BY-NC-ND Francisco Teixeira

CC BY-NC-ND - TURIHAB

 
 

En tierras del Parque Nacional Peneda-Gerês, respire el aire puro de la montaña, refrésquese en los numerosos cursos de agua existentes y disfrute tranquilamente de una infusión de hierbas de la región. La presencia humana se integra armoniosamente en la naturaleza, preservando tradiciones y costumbres seculares.

El parque se compone de las sierras de Peneda, Amarela, Gerês y Soajo. Esta última, que se sitúa junto a la frontera con España, posee una altitud máxima de 1415 metros. Un buen punto de partida para descubrir la sierra de Soajo es la Porta do Mezio, en el municipio de Arcos de Valdevez, una de las entradas oficiales del Parque Nacional Peneda-Gerês. Debe saber que existen cinco puertas de entrada, una en cada uno de los municipios comprendidos dentro del área del parque.

Aproveche la ocasión para caminar por el sendero de interpretación de Mezio y descubrir la arquitectura funeraria de sus nueve túmulos (sepulcros prehistóricos) en un recorrido de unos dos kilómetros. En Porta do Mezio, también es posible visitar un museo en el que se exponen los hallazgos de las excavaciones del Núcleo Megalítico do Mezio, bien como la reproducción de un pueblo tradicional en miniatura, en el que se representan las casas y los hórreos (construcciones empleadas para almacenar las mazorcas de maíz) típicos de la región.

En busca de caballos y lobos

Si busca caballos salvajes, lo mejor es alejarse un poco de las carreteras principales del Parque Nacional y realizar una caminata por la montaña. Además de caballos, es muy probable que se encuentre con vacas cachenas (una raza autóctona) y, si tiene un poco de suerte, algún lobo.

Desde la parroquia de Gavieira, más concretamente, en el lugar de Rouças, siga el sendero «Trilho das Brandas» en el que, a lo largo de ocho kilómetros, podrá ver brandas y un foso de lobos. Las brandas son terrenos utilizados para el cultivo y el pasto de los rebaños de cabras y el ganado en verano, puesto que se sitúan en la parte alta de la montaña, donde las temperaturas son más frescas. En contraposición, también existen inverneiras, refugios de invierno situados en una cota más baja, puesto que el frío y la nieve del invierno impiden el acceso a los pastos altos de las sierras.

Descanse un poco en la branda da Seida, una zona de prado que se utiliza para el pastoreo y que también servía de refugio para los animales y los pastores durante la noche. Desde este lugar, continúe hasta el nacimiento del río Ramiscal, que se sitúa en una meseta adornada por brezos y tojos para, a continuación, dirigirse al foso de lobos. Los fosos son antiguas trampas para lobos que usaban los lugareños y que hoy se encuentran fuera de uso (el lobo es un animal protegido por ley). El foso de lobos es una construcción de dos enormes muros de piedra en paralelo que se estrechan en forma de embudo sobre una pequeña cerca en la que los lobos quedaban atrapados.

Desde aquí, siga hasta el Alto da Pedrada, el punto más elevado del parque. De camino, es frecuente cruzarse con vacas, cabras y, por supuesto, caballos garranos, una raza que vive en total libertad en el Parque Peneda-Gerês. Descienda ladera abajo hasta el punto de partida y disfrute de una comida compuesta por platos regionales, donde no podrá faltar la carne de ternera barrosana.

Los hórreos de Soajo

Se trata de uno de los pueblos más típicos del Parque Nacional Peneda-Gerês, en especial, por albergar un sensacional conjunto de hórreos levantados sobre losas graníticas de la sierra de Peneda.

A lo largo del pueblo se erigen pequeñas casas de granito que confluyen en la plaza principal, donde se puede visitar el obelisco. Si se anima a dar una pequeña vuelta por el pueblo, también podrá contemplar el Ayuntamiento, la iglesia de São Martinho do Soajo y las ruinas de un antiguo molino.

Termine la visita en la era comunitaria. En ella se ubican 24 hórreos de piedra construidos entre los siglos XVIII y XIX que, todavía a día de hoy, los lugareños utilizan para almacenar cereales, especialmente maíz. Si se le presenta la oportunidad, no dude en darse un baño en las frescas aguas de Poço Negro, una de las lagunas más famosas del río Adrão, que se sitúa muy cerca del pueblo.

Otro lugar donde podrá admirar los hórreos típicos del Parque Nacional de Peneda-Gerês es en la localidad de Lindoso, situada a solo diez kilómetros de Soajo. Son más de 50 los ejemplares que, todavía a día de hoy, se emplean para almacenar los cereales recolectados por la población. El castillo de Lindoso, situado cerca de la frontera con España y que sirvió para proteger las tierras lusas de sus invasiones, bien merece una visita.

En Lindoso, podrá conocer la artesanía típica de la región: miniaturas de hórreos, cestería, prendas de lino bordadas o mantas de lana. Si el hambre aprieta, su cocina tradicional no le defraudará. Cabrito asado, babilla barrosana, arroz con pollo o cocido a la portuguesa son solo algunos de los manjares que podrá degustar.

 

Cómo llegar

Existen varios enlaces directos a la ciudad de Porto. Si opta por una aerolínea de bajo coste, dispone de conexiones desde Londres (Stansted y Gatwick), Birmingham, París (Beauvais, Orly, Vatry y Charles de Gaulle), Marsella, Dole, Lille, Estrasburgo, Tours, St. Etienne, Burdeos, Lyon, Nantes, Madrid, Barcelona (El Prat), Valencia, Milán (Bergamo), Roma (Ciampino), Bruselas (Charleroi y Zaventem), Eindhoven, Maastricht, Ámsterdam, Ginebra, Basilea/Mulhouse, Dortmund, Frankfurt (Hahn), Karlsruhe (Baden), Nuremberg, Hamburgo (Lübeck), Múnich (Memmingen) y Düsseldorf (Weeze).

En verano, existen aerolíneas de bajo coste que vuelan desde Liverpool, Dublín, Bolonia, Toulouse, Clermont–Ferrand, Carcasona, La Rochelle, Limoges, Rennes, Las Palmas, Palma de Mallorca, Tenerife y Bremen.

En cuanto a las aerolíneas tradicionales, puede viajar a Porto desde Londres (Gatwick y Heathrow), Madrid, Barcelona, Múnich, Frankfurt, París (Orly), Caracas, Ginebra, Luxemburgo, Ámsterdam, Milán (Malpensa), Zúrich, Nueva York, São Paulo, Río de Janeiro, Bruselas (Zaventem), Roma (Fiumicino), Toronto y Luanda. En verano, también puede hacerlo desde Montreal, Brest y Brive.

Desde Porto, el mejor medio de transporte para llegar al Parque Nacional Peneda–Gerês es el coche. Desde la carretera A3, tome la salida de Ponte de Lima en dirección a Arcos de Valdevez. Desde Porto a Porta do Mezio (Arcos de Valdevez) existen, aproximadamente, 100 kilómetros (algo más de una hora de viaje). 

 

Be inspired

Choose your journey, find new places, have some fun and create memories for a lifetime.

Sepa más

Artículos relacionados

Paseos a caballo por el Parque Nacional Peneda–Gerês

Sepa más

Minho de aventuras

Sepa más

Geotourism in the north of Portugal

Sepa más