Tierra Caliente Transmontana

Entre el río Duero y el Tua hay una región marcadamente agrícola y repleta de vestigios dejados por los pueblos que hace muchos siglos descubrieron esta región. La Tierra Caliente Transmontana – formada por los municipios de Mirandela, Macedo de Cavaleiros, Alfândega da Fé, Vila Flor y Carrazeda de Ansiães - preserva también sus tradiciones y los sabores de la gastronomía. 

CC BY-NC-ND Município de Mondim de Bastos CC BY-NC-ND Município de Mondim de Bastos

CC BY-NC-ND Associação de Turismo do Porto e Norte, AR CC BY-NC-ND Associação de Turismo do Porto e Norte, AR

CC BY-NC-ND - Associação Grupo de Caretos de Podence CC BY-NC-ND - Associação Grupo de Caretos de Podence

 
 
 

Tierra Caliente transmontana, así se denomina a la región formada por los municipios de Mirandela, Macedo de Cavaleiros, Alfândega da Fé, Vila Flor y Carrazeda de Ansiães, todos ellos pertenecientes al distrito de Bragança. La Tierra Caliente goza de un clima más suave que la zona más al norte del distrito, la Tierra Fría, lo cual es una de las razones de su denominación. El Duero marca el paisaje de los municipios situados al sur de la Tierra Caliente, mientras que el Tua separa el municipio de Mirandela del de Macedo de Cavaleiros.

Esta región conjuga un vasto patrimonio histórico y cultural, integrado en paisajes que cortan la respiración. Los ríos crean valles profundos, cuyas orillas sirven para plantar vino y aceite, principales motores de la economía local. En los diversos miradores de la región, puedes observar paisajes variadas: hay ríos, terrenos plantados hasta el horizonte o montañas abruptas. Pero en todos los lugares hay vestigios de las poblaciones que forman la historia de la Tierra Caliente.  

Repleta de flores, Mirandela se encuentra junto a las orillas del río Tua. El imponente Paço dos Távoras, palacio del siglo XVII donde actualmente se encuentra el Ayuntamiento y el Solar de los Condes de Vinhais, una casa blasonada del siglo XVIII son algunos de los monumentos que podrás visitar. Si deseas retroceder unos siglos más en la Historia, visita las ruinas del castillo de Mirandela, construido en el siglo XIV. Hoy existen solo vestigios  distribuidos por la ciudad, entre los que está la Puerta de San Antonio, que se encuentra en una vivienda privada.

Por todo el municipio de Mirandela existen vestigios de poblamientos prehistóricos, especialmente monumentos megalíticos y castros. Del período del Bronce existen vestigios que comprueban una actividad minera intensa de explotación de estaño, cobre y arsénico. Los romanos, seducidos por la riqueza del subsuelo, también ocuparon varios lugares de la región durante algunos siglos.

No te vayas de Mirandela sin subir al Mirador del Santuario de Nossa Senhora do Amparo, construido en el siglo XVII. Desde aquí podrás divisar la ciudad de Mirandela y el valle del río Tua.

Después de visitar Mirandela sigue rumbo a Macedo de Cavaleiros. Por el camino haz una parada en Romeu, aldea típica transmontana muy bien conservada. Aquí podrás visitar el Museo de las Curiosidades, una colección de objetos de la familia de un importante empresario agrícola que se instaló aquí en el siglo XIX. Entrar en este museo es un regreso al pasado reciente: hay bicicletas, herramientas agrícolas o material de cine.

Situada en un valle entre las Sierras de Pinhovelo y Bornes (muy demandada para la práctica del ala delta y el parapente), el municipio de Macedo de Cavaleiros presenta un patrimonio muy rico: hay solares, iglesias, puentes y cruceiros para descubrir y admirar.

Haz una visita prolongada a la aldea de Chacim, situada en la falda de la sierra de Bornes. Esta aldea tuvo una fuerte vinculación con la industria de la seda, y todavía pueden observarse las ruinas del Real Filatório de Chacim, lugar donde se fabricaba la seda. Justo al lado está el Centro Interpretativo del Real Filatório de Chacim, que permite comprender mejor el impacto que esta industria tuvo en la región durante el siglo XVIII.

Al sur del municipio de Macedo de Cavaleiros está el municipio de Alfândega da Fé, cuyo paisaje también está marcado por la sierra de Bornes y un patrimonio fundamentalmente vinculado a la religiosidad, como las iglesias parroquiales de Agrobom, Sambade (siglo XVIII) y Sendim da Ribeira (siglo XIX), entre otras.

En el municipio de Alfândega da Fé destaca también el patrimonio relacionado con la defensa del territorio, como los castillos de Alfândega da Fé, de Felgueiras en Agrobom o de Sendim da Ribeira. Uno de los monumentos más emblemáticos de la villa de Alfândega da Fé es la Torre del Reloj, un monumento inusual probablemente originario de la Edad Media y con utilización militar.

Al oeste del municipio de Alfândega da Fé está Vila Flor, un municipio marcado por los extensos campos de olivos y por la producción de aceite. Esta villa pintoresca, que sorprendió en belleza al rey D. Dionisio I, es un lugar donde podrás descubrir la historia y los sabores de la Tierra Caliente. La villa estuvo amurallada, ya que D. Dionisio I ordenó la construcción de un castillo en el siglo XIII, pero hoy solo existen algunas partes de la muralla. Una parte que sobrevivió a la evolución de la villa fue el Arco de D. Dionisio, que se puede observar en la zona histórica de la villa.

A pocos kilómetros de Vila Flor se encuentra la pequeña aldea de Freixiel, en un valle rodeado por las sierras de Folgares, Cabreira, Mós, Pessegueiro y Vieiro. Es una aldea donde el tiempo pasa despacio y sus gentes tienen siempre una palabra agradable para los visitantes. Aprovecha para visitar el Pelourinho (cruceiro), la fuente y el lagar romanos y la Necrópolis de Salgueiral.

Desde el centro de Vila Flor a Carrazeda de Ansiães son menos de 20 kilómetros. Aquí el arte antiguo y moderno está en relación armoniosa, desde las esculturas contemporáneas de granito del Museo Internacional de Arte Contemporáneo al Aire Libre hasta el cruceiro del siglo XVIII, construido en la época del traslado de la capital del municipio de Ansiães para Carrazeda de Ansiães. Visita el CICA – Centro Interpretativo del Castillo de Ansiães, lugar de excelencia para conocer la historia del municipio más profundamente y el molino de viento construido en el siglo XX y que molía el trigo producido en los terrenos que rodean la villa.

Desde el centro de la villa, dirígete a Ansiães, donde es obligada la visita al Castillo (que estuvo habitado desde el tercer milenio a.C. hasta 1734) y a las iglesias románicas de San Juan Bautista y de San Salvador de Ansiães. Desde la cima del castillo podrás apreciar el paisaje: olivos, pomares, y al fondo la villa de Carrazeda de Ansiães. Si tienes oportunidad, pon rumbo al sur para descubrir otro paisaje ineludible en el Mirador de la Ruta del Duero. Aquí, en la aldea de Beira Grande, se divisan las orillas moldeadas del río Duero, fruto del arduo trabajo del hombre que forma las terrazas en las que se plantan las viñas que producen el vino de Porto, el más internacional vino portugués.

Naturaleza y actividades de ocio

Es una zona de paisaje protegido, pero no por ello está prohibida la diversión. El Paisaje Protegido de la Albufeira do Azibo situada, casi en su totalidad, en el municipio de Macedo de Cavaleiros, es un lugar privilegiado para la observación de la naturaleza, pero también para las actividades acuáticas, como el remo, el windsurf o el piragüismo.

Con una superficie superior a 3 mil hectáreas, el Paisaje Protegido de la Albufeira do Azibo es uno de los mejores enclaves de Europa para la observación de aves. Hay cerca de 40 especies de aves que se pueden observar: en los puntos más elevados hay águilas y cigüeñas, mientras que junto a las orillas de la albufera podrás observar andarríos y somormujos. Pero seguro que no quedas indiferente a los vuelos rasantes del aguilucho cenizo, ave migratoria que habita en Azibo entre marzo y septiembre.

Para continuar descubriendo el Paisaje Protegido de la Albufeira do Azibo recorre uno de los senderos señalizados o el carril bici de Azibo y déjate seducir por los colores del paisaje formado por encinas, alcornoques y varias flores entre las que destacan las orquídeas silvestres. Por el camino, intenta descubrir los zorros, las ardillas y liebres que habitan esta zona.

Si el tiempo lo permitir no te resistas a un chapuzón en las aguas de la Albufeira do Azibo. Y lo mejor es que hay dos playas a tu disposición: la playa fluvial de la Ribeira y la playa fluvial de la Fraga Pegada. Ambas son accesibles para personas con movilidad reducida. 

La playa de la Ribeira es un lugar excelente para pasar un día en familia, ya que dispone de varias infraestructuras, como área recreativa, jardín infantil, campo de juegos y una zona con diversiones acuáticas. La zona goza además de un microclima muy especial que hace que en verano la temperatura del agua esté normalmente por encima de los 24ºC.

La playa fluvial de la Fraga da Pegada suele ser galardonada por la calidad de sus aguas, por lo que ostenta Bandera Azul desde hace más de una década. Es una playa ideal para la práctica de la natación y de otros deportes náuticos no motorizados como remo, windsurf y piragüismo. Al final del día, podrás recobrar energías en el restaurante de la playa, especializado en manjares locales a base de carne y caza transmontana.

Para los amantes de los animales se aconseja una visita al Complejo Turístico de Peneiredo, cerca del embalse de Peneiredo, en el municipio de Vila Flor. Además de piscinas, área recreativa y camping, el complejo incluye un pequeño zoo. Aquí podrás observar especies animales como el gamo, jabalí, pavo real, patos, entre otras aves.

El municipio vecino de Vila Flor, Mirandela, también tiene un espacio verde (Parque Doutor José Gama) donde podrás dar un chapuzón, jugar a minigolf o aprovechar las sombras de los árboles para dormir una siesta, porque a fin de cuentas, ¡el cuerpo también necesita descanso! Debes saber que el río Tua es muy usado para la práctica del jet-ski, e inclusivo Mirandela acoge a menudo los campeonatos nacionales y europeos de jet-ski.

Si quieres relajarte junto al río Duero, pon rumbo al municipio de Carrazeda de Ansiães, y más concretamente al muelle de la Senhora da Ribeira. Cuando te sientes a la sombra de los árboles frondosos y mires a las orillas del río repletas de viñas plantadas en terrazas, comprenderás la razón por la que esta región vitivinícola es una de las más bonitas del mundo.

Tradiciones singulares y gastronomía deliciosa

En casi todas las aldeas del nordeste transmontano, entre el día de navidad y el día de reyes, tienen lugar varios rituales famosos conocidos como Festas dos Rapazes (Fiestas de los Chicos).

Estas celebraciones paganas del solsticio de invierno tienen orígenes remotos, se piensa que anteriores a la cristianización de la Península. El nombre se refiere al hecho de que los miembros más jóvenes de la comunidad son las estrellas de la fiesta, con os sus “excesos” y locuras protegidos por las máscaras artesanales que les cubren la cara. El ritual señala el paso de los jóvenes a la edad adulta.

En Vila Boa, en el municipio de Vinhais, hay un taller del "mascarero" que vende estas máscaras de madera, auténticos objetos de arte popular.

Otra tradición antigua es el mirandés. No es un dialecto, ni una variante del portugués, sino un idioma de pleno derecho procedente del latín. Tiene variantes locales, guadramilés, riodonorés y sendinés, hablados en las zonas de Guadramil, de Rio de Onor y de Sendim.

Todavía hoy la población local es bilingüe. Actualmente, el mirandés ya se aprende en las escuelas de la región y está oficialmente reconocido como lengua europea minoritaria y segunda lengua oficial portuguesa.

Cómo llegar

Hay varias conexiones directas hacia la ciudad de Porto. Si optas por una compañía de bajo coste, hay opciones desde Londres (Stansted y Gatwick), Birmingham, París (Beauvais, Orly, Vatry y Charles de Gaulle), Marsella, Dole, Lille, Estrasburgo, Tours, St. Etienne, Burdeos, Lyon, Nantes, Madrid, Barcelona El Prat, Valencia, Milán Bérgamo, Roma Ciampino, Bruselas (Charleroi y Zaventem), Eindhoven, Maastricht, Ámsterdam, Ginebra, Basilea/Mulhouse, Dortmund,  Frankfurt Hahn, Karlsruhe Baden, Núremberg, Hamburgo Lübeck , Múnich Memmingen y Dusseldorf Weeze.

 En verano hay compañías low cost que vuelan desde Liverpool, Dublín, Boloña, Toulouse, Clermont Ferrand, Carcasona, La Rochelle,  Limoges, Rennes, Las Palmas, Palma de Mallorca, Tenerife y Bremen. 

En las compañías tradicionales puedes viajar hacia Porto desde de Londres (Gatwick y Heathrow), Madrid, Barcelona, Múnich, Frankfurt, y París Orly, Caracas, Ginebra, Luxemburgo, Ámsterdam, Milán Malpensa, Luanda, Zúrich, Nueva York, Sao Paulo, Río de Janeiro, Bruselas Zaventem, Roma Fiumicino, Toronto, y Luanda. En verano, puedes también hacerlo desde Montreal, Menorca, Brest y Brive. 

Una forma cómoda de llegar al centro de la ciudad de Porto desde el Aeropuerto Internacional Francisco Sá Carneiro es el metro. El viaje dura cerca de 30 minutos. 

Para llegar a la Tierra Caliente desde Porto, toma la A4 en dirección a Macedo de Cavaleiros. El viaje dura cerca de 2 horas. 

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