Ciudades y villas históricas de Trás-os-Montes

En el noreste de Portugal, en medio de montañas y valles, descubrirá ciudades y villas repletas de historia, podrá recuperar fuerzas en sus aguas termales y disfrutará de la belleza de los viñedos de la región de Douro, apostados en las laderas que descienden hasta el río. 

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El sur de la región de Trás-os-Montes será toda una sorpresa para los amantes de la historia universal. En el Parque Arqueológico de Foz Côa (http://www.arte-coa.pt) es posible observar cientos de grabados del Paleolítico que se extienden a lo largo de los últimos 17 kilómetros del río Côa. Esta galería de arte rupestre al aire libre fue clasificada como Patrimonio de la Humanidad en 1998, puesto que constituye uno de los mayores centros arqueológicos de arte rupestre de Europa. Inicie su visita en el Museo del Côa y, si hay disponibilidad de plazas (se recomienda reservar por anticipado), participe en una visita guiada en todoterreno desde el núcleo de Canada do Inferno (salida desde el museo), hasta el núcleo de Penascosa (la salida se realiza desde el Centro de Recepción de la localidad de Castelo Melhor) o de Ribeira dos Piscos (salida desde el Centro de Recepción de la localidad de Muxagata).

A unos 30 kilómetros de Vila Nova de Foz Côa se sitúa Vila Flor, una pequeña villa donde se conservan vestigios de castros y aldeas romanas, así como el «Arco de D. Dinis», una de las antiguas puertas en arco de un castillo construido en la Edad Media. Vila Flor es también conocida como la capital del aceite; por ello, aproveche esta oportunidad para comprobar la calidad de sus aceitunas y del aceite de oliva de la región, que podrá acompañar con un pan de centeno cocido en horno de leña.

Tras la degustación del aceite, ¿qué le parece una cata de vinos? En Pinhão (localidad situada a unos 60 kilómetros de Vila Flor), atestigüe la omnipresencia del río Douro en la región y visite una de las haciendas productoras del vino de Porto, el caldo portugués más conocido. Normalmente, después de las visitas, las haciendas ofrecen una cata de sus vinos. La Estación de Ferrocarril de Pinhão bien merece una visita más detenida: de sus paredes cuelgan 24 paneles de azulejo que representan los paisajes de la región de Douro.

Si continúa a la par de la orilla del río, llegará a Peso da Régua, la ciudad más importante de la región vitícola de Douro. Fue aquí donde se realizaron los primeros intentos para plantar las vides en terrazas (la forma tradicional de plantarlas en el Douro) y era aquí desde donde partían los barcos rabelos que transportaban el vino hasta la ciudad de Vila Nova de Gaia, donde se dejaba envejecer. Si desea profundizar en la importancia histórica de esta ciudad para la cultura vitivinícola de la región, visite el Museo de Douro y conozca la historia secular del vino de Porto y Douro.

Merece la pena visitar también las instalaciones del Palacio de Mateus, en Vila Real (localidad situada a, aproximadamente, 30 kilómetros de Peso da Régua), el cual fue retratado por la que es la marca portuguesa de vino más aclamada del mundo. Considerado una de las joyas del barroco portugués, el Palacio fue construido en el siglo XVIII y bien merece una visita sin prisas.

En el centro de la ciudad de Vila Real, deléitese con los restos medievales de la parte más antigua de la ciudad y relájese unos instantes en el Parque del Municipio. Si sus piernas todavía le responden, suba hasta lo alto del Calvario, desde donde podrá disfrutar de una fabulosa vista panorámica sobre la ciudad y las sierras de Marão, Alvão y la cadena montañosa Montemuro.

Paraísos de descanso con historia

La fama de las aguas de Chaves data ya de la época romana, momento en que se construyeron sus termas. Las legiones utilizaban las cálidas aguas de la ciudad para recuperarse de las exigentes incursiones bélicas. Si bien la calidad del agua sigue siendo la misma hoy en día, las termas de Chaves se han renovado para continuar funcionando en la orilla derecha del río Tâmega.

La herencia romana de Chaves también queda patente en el Puente de Trajano, que une ambas orillas del río con una estructura sólida sostenida con arcos de granito. De la época medieval sigue en pie una muralla del castillo y su torre del homenaje, que actualmente alberga el núcleo militar de la colección del Museo de la Región Flaviense. En la Plaza de Camões, el espacio noble de la ciudad, es posible visitar el Núcleo de Arqueología y Prehistoria, así como el edificio del Ayuntamiento, un palacete del siglo XIX.

A 16 kilómetros de Chaves se encuentra Vidago, una villa turística que fue el destino predilecto de la élite aristocrática europea que buscaba tratarse con sus aguas minerales. Hoy en día, es posible beneficiarse de ellas en el Vidago SPA, un espacio moderno que irradia tranquilidad y que fue diseñado por el arquitecto Álvaro Siza Vieira, uno de los arquitectos más importantes de Portugal. El SPA se integra en el complejo del Vidago Palace Hotel, un hotel centenario que reabrió sus puertas en 2010 totalmente reformado. Este establecimiento se integra dentro de un terreno de varias hectáreas donde se pueden visitar las fuentes de aguas termales y el antiguo balneario, un curioso edificio modernista. El hotel también cuenta con campo de golf.

Otra sensacional sugerencia para relajarse es el Parque Pedras Salgadas, situado a unos 12 kilómetros de Vidago. Aquí podrá beneficiarse de las propiedades del agua natural con gas y aprovechar la ocasión para pasear por el parque, visitar el centro ecuestre o jugar una partida de golf. Si prefiere vivir una experiencia diferente, aventúrese a pasar la noche en una de las casas de árbol del parque y duerma mirando a las estrellas.

En los confines de Portugal

En Bragança, localidad situada relativamente cerca de la frontera con España, se conserva uno de los castillos portugueses más importantes. Comience la caminata hacia su cumbre en Porta da Vila, la principal puerta de entrada de la ciudadela, pase por el obelisco gótico, antiguo símbolo del poder de la villa, y llegue hasta la enorme torre del homenaje que, en la Edad Media, custodiaba la frontera con España. En la actualidad, alberga el museo militar. Desde aquí es posible avistar la ciudad y todas las montañas que la rodean, como las sierras de Montesinho y de Sanabria. En la ciudadela todavía le queda por visitar la Iglesia de Santa María y la Domus Municipalis, una muestra única de la arquitectura civil románica en Portugal.

Si le aprieta el hambre, aproveche la ocasión para probar los embutidos tradicionales de la región de Trás-os-Montes, así como el folar, un pan relleno de embutido que, tradicionalmente, se consume en Pascua. Si todavía le sobra tiempo, merece la pena poner rumbo a Miranda do Douro (localidad situada a unos 70 kilómetros de Bragança) y degustar la tradicional babilla mirandesa, un sabroso trozo de carne de la región que únicamente se sazona y se cocina a la parrilla con maestría.

Sin embargo, Miranda do Douro ofrece mucho más que reclamos para el estómago: visite la Catedral, el Museo de la Tierra de Miranda o asista a una representación de pauliteiros de Miranda, una danza guerrera típicamente masculina. Si le apasiona la naturaleza, embárquese en un crucero por las riberas del río Douro y observe la fauna que habita en este paraíso natural. Si ya se ha familiarizado con el sonido de la lengua portuguesa y piensa que en Miranda do Douro suena diferente, ¡tiene muy buen oído! Aquí, además del portugués, se habla el mirandés, un idioma con estatuto de segunda lengua oficial de Portugal.

Cómo llegar

Existen varios enlaces directos a la ciudad de Porto. Si opta por una aerolínea de bajo coste, dispone de conexiones desde Londres (Stansted y Gatwick), Birmingham, París (Beauvais, Orly, Vatry y Charles de Gaulle), Marsella, Dole, Lille, Estrasburgo, Tours, St. Etienne, Burdeos, Lyon, Nantes, Madrid, Barcelona (El Prat), Valencia, Milán (Bergamo), Roma (Ciampino), Bruselas (Charleroi y Zaventem), Eindhoven, Maastricht, Ámsterdam, Ginebra, Basilea/Mulhouse, Dortmund, Frankfurt (Hahn), Karlsruhe (Baden), Nuremberg, Hamburgo (Lübeck), Múnich (Memmingen) y Düsseldorf (Weeze).

En verano, existen aerolíneas de bajo coste que vuelan desde Liverpool, Dublín, Bolonia, Toulouse, Clermont–Ferrand, Carcasona, La Rochelle, Limoges, Rennes, Las Palmas, Palma de Mallorca, Tenerife y Bremen.

En cuanto a las aerolíneas tradicionales, puede viajar a Porto desde Londres (Gatwick y Heathrow), Madrid, Barcelona, Múnich, Frankfurt, París (Orly), Caracas, Ginebra, Luxemburgo, Ámsterdam, Milán (Malpensa), Zúrich, Nueva York, São Paulo, Río de Janeiro, Bruselas (Zaventem), Roma (Fiumicino), Toronto y Luanda. En verano, también puede hacerlo desde Montreal, Brest y Brive.

En el Aeropuerto Internacional Francisco Sá Carneiro puede alquilar un coche y poner rumbo a Trás-os-Montes por la A4. También puede utilizar los autobuses que parten desde el centro de la ciudad de Porto a ciudades como Vila Real, Bragança o Chaves. Por último, una alternativa interesante para disfrutar de los paisajes vitícolas de la región es subirse al tren que sale de Oporto hasta Pocinho.

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