Ciudades con vida nocturna

Los norteños saben divertirse y, prueba de ello, son Porto, Braga y Guimarães, tres ciudades jóvenes con una oferta cultural, de restauración y de diversión nocturna muy interesante.

Porto Lazer reservados todos los derechos

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¿Le gustan las noches animadas? Entonces, en el Norte de Portugal se sentirá como en casa, ya sea en una terraza junto al río Douro, o al ritmo de las noches académicas en Miño.

Los norteños saben divertirse y, prueba de ello, son Porto, Braga y Guimarães, tres ciudades jóvenes con una oferta cultural, de restauración y de diversión nocturna muy interesante.

Se trata de ciudades volcadas con las industrias creativas y que acogen cada vez más eventos culturales y artísticos, principalmente Porto, pero también Guimarães, cuna de la nación lusa y Capital Europea de la Cultura en 2012.

Si busca un destino cosmopolita a la par que familiar, donde la restauración ―ya sea un restaurante típico o uno refinado, de sabores tradicionales o de cocina de autor― y la noche sean experiencias únicas, y donde existan propuestas para todos los gustos, edades y bolsillos, entonces Porto es su destino ideal.

En los últimos años, la parte baja de la ciudad ―sobre todo las zonas de Carmo, Clérigos y Passos Manuel―, así como el centro histórico, han visto abrir numerosos bares, cafeterías, discotecas y salas de espectáculos, a la par que otros negocios, como tiendas de ultramarinos, gurmé, de moda, o vinotecas especializadas. Todos estos espacios tienen en común un servicio cualificado y atento, además de una visión emprendedora e innovadora.

Existen espacios acogedores e intimistas ―muchos de estos empresarios han rehabilitado inmuebles históricos y preservado la memoria de los espacios en la decoración de sus restaurantes y bares―, otros modernos, con conceptos innovadores y amplios, espacios para nichos y espacios multidisciplinares, que dan cabida a la cultura, a conciertos y a actuaciones en directo de DJ, bien como a los eventos más diversos.

Existen espacios con zonas al aire libre, galerías de arte, tiendas, escenarios para teatro y lugares con sonidos alternativos y ambientes retro.

En la parte baja de la ciudad ―actualmente la más animada durante la noche―, es posible ver también varias «tribus» urbanas y culturas diferentes, de estudiantes universitarios a jóvenes adultos, pasando por una franja de edad más madura, así como a artistas, periodistas, políticos, hipsters o a la comunidad gay.

En el centro histórico, clasificado como Patrimonio Mundial por la Unesco en 1996, la vida cultural portuense pasa, sin lugar a dudas, por el Hard Club, unas instalaciones culturales ubicadas en un antiguo mercado de productos frescos, a dos pasos de la afamada zona de la Ribera.

Adquiera sus entradas para un concierto de rock y, antes de que comience el espectáculo, cene en uno de los múltiples restaurantes con terraza que animan los márgenes del río Douro. Disfrute de un plato de tripas al estilo de Porto o de un cocido a la portuguesa, así como de un buen vino D.O.C. Douro, con los ojos puestos en el propio Douro.

Otra excelente opción es el restaurante DOP, a pocos metros de la sala de espectáculos, y donde el chef Rui Paula incorpora a su cocina las raíces burguesas de Porto y la riqueza de su gastronomía tradicional. En la carta de este refinado restaurante, en el edificio del Palacio de las Artes, existen clásicos como las tripas al estilo de Porto o el bacalao de los Congregados, a la Gomes de Sá o a la Zé do Pipo.

Ya sea en la parte baja o en el centro histórico de Porto, el visitante encontrará una amplia y diversificada oferta de alojamiento. El Hotel Infante de Sagres (Plaza D. Filipa de Lencastre) y el InterContinental Porto – Palácio das Cardosas (Plaza de la Libertad, 25) son dos establecimientos hoteleros situados junto a la Câmara Municipal, en el centro neurálgico de la noche portuense, donde se aúnan tradición ―en la decoración, pero también en el servicio―, refinamiento y lujo.

Braga y Guimarães

Braga, Capital Europea de la Juventud en 2012, se sitúa a tan solo 55 km de Porto ―a menos de una hora de distancia― y constituye la capital de distrito más joven del país, en gran medida, gracias a los estudiantes que asisten a la Universidad del Miño.

Los bracarenses ―Braga tiene 180 000 habitantes y 17 000 estudiantes― salen en varias zonas. Junto al campus universitario existen diversos bares donde los estudiantes se reúnen para tomarse una cerveza al final del día o para aquellas noches más largas. Ya en el centro histórico, el visitante podrá encontrar algunos bares llamativos, así como espacios multifunción donde la cultura y la animación nocturna se entremezclan.

Este es el caso de Velha-a-Branca, una cooperativa ubicada en un edificio del siglo xviii cuya misión es promover la creación y la divulgación cultural, y donde es posible participar en tertulias, asistir al lanzamiento de libros o a conciertos, ver exposiciones y, por supuesto, tomarse una copa en la cafetería de apoyo. La estrecha fachada de este espacio sin igual esconde un extenso y sorprendente jardín escalonado que culmina en un mirador con una interesante vista sobre la ciudad.

Para bailar, acuda al Sardinha Biba (Plaza Dr. Cândido da Costa Pires), uno de los establecimientos más antiguos y animados de la noche de Braga, y que generalmente los más jóvenes escogen para acabar la noche.

Alójese en el Basic Braga by Axis, un hotel ideal para quienes desean estar en el centro neurálgico de la animación de la ciudad. Se ubica al lado de la estación de tren y a 5 minutos a pie de la Catedral de Braga y de su respectivo centro histórico.

En Guimarães, cuna de la nación portuguesa, su centro histórico y medieval, que ha sido clasificado como Patrimonio Mundial por la Unesco, esconde varios restaurantes y bares pintorescos. Fue en esta ciudad norteña donde nació D. Afonso Henriques, el primer rey de Portugal, y es por ello que en una de las torres de la antigua muralla se puede leer «Aquí nació Portugal».

Durante el día, mientras recorre sus características callejuelas ―puede y debe detenerse en el Largo da Oliveira, el corazón de la ciudad, y apreciar la Iglesia de Nossa Senhora da Oliveira, los arcos, la posada de Nossa Senhora da Oliveira y los antiguos Paços do Concelho― señale los espacios con los que más se identifica. Por la noche, regrese a las llamativas terrazas de la ciudad vieja para dar comienzo a la noche.

Fuera del centro histórico, existen discotecas donde la noche vimaranense continúa. Pernocte en la Pousada de Guimarães, un establecimiento hotelero situado en una ladera sobre la ciudad y que es el resultado de la restauración del bello Monasterio dos Agostinhos, un majestuoso inmueble del siglo xii cuya transformación fue merecedora del Premio Nacional de Arquitectura en 1985.

Cómo llegar

Para llegar a la ciudad de Oporto, hay vuelos de bajo coste, por ejemplo desde: Londres (Stansted y Gatwick), París (Beauvais, Orly y Charles de Gaulle Vatry), Marsella, Lille, Tours, Saint-Etienne, Bolonia, Burdeos, Lyon, Toulouse, Madrid, Barcelona El Prat, Tenerife, Valencia y Palma de Mallorca.

En el verano, hay empresas de bajo coste a volar desde: Liverpool, Las Palmas, Carcassonne, Rodez y Nantes.

Con las tasas normales, existen conexiones de vuelos desde Londres - Gatwick, Madrid, Barcelona y París - Orly.

Del Aeropuerto Internacional Francisco Sá Carneiro, la mejor manera de llegar al centro de la ciudad de Oporto es de metro. El viaje dura unos 30 minutos.

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